Menu

“¿Por qué me llamáis ‘Señor, Señor’, y no hacéis lo que digo?”

Evangelio de hoy, sábado 12 de septiembre.

- 1 Cor 10, 14-22.
- Sal 115.
- Lc 6, 43-49.

«Pues no hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo?

Todo el que viene a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificó una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo derribarla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone en práctica se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y enseguida se derrumbó desplomándose, y fue grande la ruina de aquella casa».

volver arriba
Logo VA TV web  Odisur     Casa de Espiritualidad Sierra NevadaLogo Lumen Gentium IIViajes San Cecilio.   Editorial Nuevo Inicio      Centro Cultural Nuevo Inicio         Logo IFESicsco