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“La tarea de HOAC es acompañar y ayudar a las personas a recuperar su dignidad”

Gesto y Eucaristía en la parroquia de San Miguel Arcángel (Granada), en la Jornada Mundial por el Trabajo Decente el pasado octubre. Gesto y Eucaristía en la parroquia de San Miguel Arcángel (Granada), en la Jornada Mundial por el Trabajo Decente el pasado octubre.

Entrevista al nuevo Presidente de Hermandad de Acción Católica (HOAC), el granadino Gonzalo Ruiz, tras su elección en la Asamblea de Representantes como máximo responsable de la Hermandad que lleva la presencia cristiana al mundo del trabajo.

Granadino, Gonzalo Ruiz lleva 30 años viviendo en Motril, donde ha sido maestro de Educación Primaria. Ha dejado las aulas con motivo de su jubilación, pero no ha dejado de seguir trabajando. Ahora continuará desde su nueva responsabilidad como Presidente de Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), tras su elección en Ávila el pasado fin de semana del 8 y 9 de julio en el Pleno General de Representantes de HOAC.

¿Cómo afronta esta nueva responsabilidad como Presidente al frente de la HOAC, tras su reciente designación?
La afronto con una gran responsabilidad porque ser presidente de la HOAC es una tarea que no es cualquier cosa, sobre todo si uno quiere ser responsable y continuar con la obra con la que en estos 70 años HOAC viene haciendo en la Iglesia en España.

¿Qué tareas tienen por delante en HOAC y qué retos en el ámbito del trabajo desde la óptica del cristianismo, de la fe?
Los retos que tenemos planteados son los que aprobamos en nuestra XIII Asamblea que celebramos en Segovia en el año 2015 y que en este Pleno general, Representantes en Ávila hemos revisado y hemos planteado la continuación de estas tareas. En concreto, sobre todo la que nos planteamos es acompañar a las personas que en el mundo obrero lo están pasando mal. La tarea de la HOAC es la de la evangelización del mundo obrero, es decir, hacernos presentes en las realidades de los hombres y mujeres del mundo del trabajo. En este último Pleno ha sido continuar con la campaña de “Un trabajo digno para una sociedad decente”, que venimos desarrollando desde 2015 y que hemos decidido continuar dos años más. Esta campaña consiste en concienciar, en acompañar, en denunciar las situaciones de precariedad, de falta de trabajo, de trabajo indigno que existe en nuestra sociedad. Siguiendo lo que continuamente el Papa nos está diciendo en sus escritos y en sus discursos es que el trabajo es esencial para la vida de las personas; que cuando el trabajo nos lo quitan o el trabajo no es digno, la dignidad de la persona se resiente.

Lleva militando en HOAC desde hace 40 años. La sociedad y el mundo actual son muy distintos a los de 1977, cuando comenzó en la Hermandad Obrera de Acción Católica. Usted que conoce tan bien HOAC y ha vivido estos cambios sociales, ¿qué distingue la sociedad de ese inicio para usted de HOAC con la sociedad de la HOAC actual?
En el año 77 cuando entré en HOAC había mucho más trabajo. Evidentemente, había dificultades y había problemas, pero esta situación de precarización en el trabajo, de la pobreza que en el trabajo hay, existía en mucho menor medida. A lo largo de estos años la situación del mundo obrero, del mundo del trabajo, ha ido empeorando, sobre todo desde la crisis de 2008, pero ya antes veníamos haciendo llamadas de atención en ese sentido: precariedad en el empleo, economía sumergida... Evidentemente, en estos últimos años se ha acrecentado mucho más.

Entonces, el reto como presencia cristiana en el mundo del trabajo ahora es mucho mayor.
Sí, es mucho mayor, porque, como decía, de lo que se trata sobre todo es de acompañar a las personas, para que salgan de esa situación en la que están. Porque no solamente se pierde el trabajo y se pierden los medios económicos para vivir, sino que como consecuencia de eso la autoestima de la persona se viene por los suelos y, por lo tanto, la capacidad de luchar para salir de esa situación de postración es muy difícil. Entonces, la tarea nuestra como militantes cristianos es la de acompañar en esas situaciones a las personas y ayudarlas a que ellas sean protagonistas de su lucha y de su recuperación como persona. Sobre todo de lo que se trata es de recuperar la dignidad de las personas.

¿Cómo es la presencia de HOAC en nuestra Diócesis de Granada?: dónde se encuentran, qué trabajo pastoral realizan....
En nuestra Diócesis hay presencia importante de los militantes de la HOAC de Granada en la zona norte de Granada, en los polígonos de Cartuja, Almanjáyar. Y están trabajando activamente con los vecinos del barrio en las plataformas de la zona norte. Por lo que decíamos antes, qué diferencia hay entre hace 40 años y ahora, por ejemplo, los barrios del norte –polígono de Cartuja y Almanjáyar- hace 40 años eran los típicos barrios obreros, donde la inmensa mayoría de la gente trabajaba, y trabajaba en la construcción, en el comercio. Y hoy nos encontramos que son barrios que en su gran mayoría están en una situación de marginación y de abandono total, en la cual hay cerca de un 70% de personas que están en el paro. Ahí quizás es un buen ejemplo de cómo se ha ido deteriorando la situación. Hay militantes que están implicados en todo lo que es la lucha contra los desahucios, para que no sean desahuciadas las personas de sus casas. Estamos allí donde la realidad obrera es más extrema, donde hay más dificultad. También en Motril, donde hay otro núcleo importante de militantes acompañando toda la problemática del mundo de la inmigración, con la continua llegada de pateras. Muchos de nuestros militantes están cercanos a esa realidad de los inmigrantes. Ahí estamos, acompañando, ayudando e intentando hacer que dentro de esa situación en la que viven se les ayude a ir saliendo adelante.

Paqui Pallarés

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