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24 horas de oración, adoración y confesión en la Iglesia de Granada

“De ti procede el perdón” ha sido el lema de la iniciativa “24 horas para el Señor” en la que el pueblo cristiano de Granada, un año más, se ha reunido en espíritu de oración, adoración y reconciliación en la Catedral y en el Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza en Motril, en una jornada ininterrumpida dedicada al Señor que contó con la participación de nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, y en la que se rezó, entre otras intenciones, por el próximo Sínodo de los jóvenes.

En la tarde del viernes, 9 de marzo, daba comienzo la iniciativa de “24 horas para el Señor” con la exposición del Santísimo Sacramento en la Catedral de Granada y en el Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza en Motril, dando inicio a una jornada ante la presencia del Señor Eucarístico, en la que el pueblo cristiano de Granada ha vivido 24 horas ininterrumpidas en espíritu de oración, adoración y reconciliación con Dios, y en las que han participado numerosos grupos y movimientos de la diócesis, junto a las diferentes pastorales del Arzobispado, como la Delegación de Juventud, la Pastoral Universitaria y la Pastoral de la Salud, además los rectores y seminaristas del Seminario Mayor San Cecilio y del Seminario Redemptoris Mater.

También como cada año, esta jornada de adoración y confesión ha contado con la presencia de nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, que fue el encargado de oficiar la celebración penitencial comunitaria que tuvo lugar el viernes, en la Catedral, en las primeras horas de celebración de la jornada.

“La Iglesia nos invita a volver la mirada al Dios que es Amor en Cuaresma, a renovar la gracia bautismal. En este acto le pedimos al Señor que renueve nuestra mirada en el contexto de búsqueda de perdón por nuestras pecados. Lo esencial es amar a Dios con todas nuestras fuerzas, las que sean, con todo nuestro pequeño y pobre ser. El amor tiene que ser libre y nacer del corazón por eso Dios tiene cambiar nuestro corazón. Pidamos recibir la gracia de comprender que el amor de Dios por nosotros es infinito, tener esa experiencia de amor y perdón. El único que puede perdonar pecados es Dios, la experiencia de ese perdón es lo que puede hacer nacer en nosotros el amor”, afirmó D. Javier Martínez en su intervención durante la celebración penitencial.

Entre las intenciones de oración por las que la iglesia diocesana ha intercedido a lo largo de estas 24 horas destacaron el rezo por el próximo Sínodo de los Obispos entorno a los jóvenes, la oración por la familia y también el Rosario por la vida poniendo así fin a esta iniciativa que fue clausurada en la tarde del sábado, con la bendición y reserva del Santísimo, y la celebración de la Misa presidida por Mons. Martínez.

María José Aguilar

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